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Comieron hasta saciarse

Publicado el 25/07/2015

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

Además de los tiempos que tienen un carácter propio [Adviento, Navidad-Epifanía, Cuaresma, Pascua-Pentecostés], quedan 33 o 34 semanas en el curso del año, en las cuales no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo; sino más bien se recuerda el mismo misterio de Cristo en su plenitud, principalmente los domingos. Este periodo de tiempo recibe el nombre de tiempo ordinario. (NUAL, núm. 43)

El color propio de este tiempo es el verde.

1. Lecturas del Domingo XVII del Tiempo Ordinario

[Ciclo B: 2Reyes 23, 1-6; Efesios 4, 1-6; Juan 6, 1-15].

Apóstol: “Os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos; sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu, con el vínculo de la paz. ”

Evangelio: “Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentado; lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que han sobrado, que nada se desperdicie.”

2. Meditación

 1.- Texto. Jesús enseña con compasión y misericordia a las ovejas abandonadas de Israel; compasión que también abarca a la multitud extenuada y con hambre: «Me da lástima esa gente, pues llevan tres días junto a mí y no tienen qué comer» (Marcos 8,2). Jesús manda a los discípulos que les provean de comida con la intención de mostrarles su impotencia y hacerles ver que no es solución que la misma gente se pueda abastecer de comida. Con el dinero que tienen hacen imposible la compra. Le dicen que un muchacho tiene cinco panes de cebada y dos peces. El pan de trigo o cebada (Juan 6,9) es el alimento base de la población pobre, y el pescado es lo que se añade, lógicamente, en las riberas del lago. Todo esto crea y prepara la situación para el milagro.—  El texto que trae la liturgia de hoy corresponde al de Juan, aunque tiene referencias a las dos redacciones de Marcos, que usa una tradición parecida pero no directamente dependiente. El signo de la multiplicación de los panes, según Juan, es para que el pueblo perciba que es el profeta esperado; sin embargo, para Marcos es para que los discípulos «vean» y «comprendan» a Jesús; y comienzan a «entreverlo» con la confesión de Pedro: «Tú eres el Mesías» (8,29). Los Evangelios relacionan entonces profeta, mesías, rey, títulos que la comunidad cristiana dará a Jesucristo.

2.- Mensaje. «Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados; lo mismo todo lo que quisieron del pescado». Los gestos y palabras de Jesús evocan el rito que el padre de familia hace mientras parte el pan en la comida. Es una oración en la que se suele incluir la acción de gracias, la bendición y la alabanza, en las que actúa la relación de Dios a los hombres y de los hombres a Dios a partir, y con ocasión, de las cosas y acciones que mantienen y defienden la vida humana. El pan suele tener la amplitud de un plato, y el primer trozo se lo come quien lo bendice y lo distribuye. Y hay tal cantidad, que sobraron doce canastas. Este dato señala la magnitud del milagro y lo que es más importante: la participación en la mesa de Jesús de toda clase de gente; todo el mundo tiene cabida, sea de la condición que fuere. Es la dimensión universal del Dios del Reino que ofrece la enseñanza y el pan, es decir, la vida.

3.- Acción. El milagro trata de la comida de los hombres, y entendida como un don de Dios. Él da el alimento esencial para vivir, el pan, que resume la subsistencia de todo hombre (Génesis 37,25); el pescado se une al pan y al agua como tantas hierbas y carnes que los acompañan. Esta comida, como ofrenda de Dios, fundamenta la comunión entre los humanos, porque hace posible la amistad (Génesis 43,25-34), la hospitalidad (Jueces 19,20-21) y el perdón (2Samuel 9,7). La potencia de Dios cubre las necesidades del hombre cuando la creación y el trabajo no dan para comer, pero con una misma perspectiva: la comida es siempre un don, que sobreabundará en el banquete del Reino, y será como cuando Jeremías comunica a los desterrados: «Y vendrán entre aclamaciones a la altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor: trigo y vino y aceite, y rebaños de vacas y ovejas; será como huerto regado, no volverán a desfallecer» (Jeremías 31,12). Es la misión de los cristianos para los 870 millones de personas contabilizados que pasan hambre.

Fray Francisco Martínez Fresneda, ofm [http://fresnedaofm.blogspot.com.es/]

3. Contemplación

Tres extraños en el portal

 Los magos salieron del pesebre de Belén dejando oro, incienso y mirra. En ese momento llegaron tres viajeros extraños, sin cortejo y con aspecto siniestro. El primero tenía harapos, parecía hambriento y cansado. El segundo llevaba cadenas en las manos y los pies, y grandes cicatrices. El tercero tenía un cabello largo y sucio, sus ojos desfallecidos buscaban alivio. Los vecinos del pesebre estaban asustados. Se apostaron a la puerta para protegerla, y le dijeron a san José: Ten cuidado con esta mala gente que quiere entrar al pesebre. San José les respondió: Todos, pobres o ricos, pueden presentarse ante el Niño. El Niño no pertenece a nadie, ni siquiera a sus padres. Dejad entrar a estos viajeros.

Los tres necesitados estaban inmóviles, delante del Niño. José se dirigió hacia el lugar donde estaban los regalos de los magos y ofreció el oro al hambriento, la mirra al prisionero y el incienso al triste. La gente indignada gritaba:– No tiene derecho. Esos regalos son del Niño. Los tres visitantes agradecieron a José su generosidad pero no aceptaron el regalo. Luego pasó una cosa extraña. El primero dejó su abrigo envejecido y remendado a los pies del recién nacido, el prisionero le entregó sus cadenas y el triste, su mirada perdida: – Tómalos. Acepta. Un día necesitarás un abrigo cuando estés desnudo, y bálsamo para curar tus heridas, y cadenas cuando te traigan cautivo. Acuérdate de nosotros ese día. Se hizo un silencio larguísimo y los tres extraños salieron del pesebre consolados y fortalecidos. Habían compartido su vida y sus cosas con su Dios.

Fray Francisco Arias Marcelo, ofm [Hoja de la parroquia Santa María de Guadalupe. Córdoba]

 Los ojos de todos te están aguardando, tú les das la comida a su tiempo; abres tú la mano, y sacias de favores a todo viviente. [Salmo 10-11]

Agenda del Santuario

 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa de Peregrinos del domingo, 26 de julio (12 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe. A todos deseamos una agradable estancia entre nosotros cargada de dones espirituales. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: rmsmguadalupe@planalfa.es.

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 9:00, 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 9:00, 11:00, (12:00, Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Todos los días, media hora antes de la misa vespertina, se reza el Rosario Mariano.
  2. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.

Augusta Reina de Extremadura, de tus heraldos oye el clamor: himnos fervientes de su fe pura que al cielo elevan en tu loor.

Categoría : Lectio dominical
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