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Bendito árbol de la cruz

Publicado el 13/09/2014

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio. Textos: Traducción de la CEE]

1. Domingo XXIV del Tiempo Ordinario: Exaltación de la Santa Cruz

[Ciclo A: Números 21, 4b-9; Carta a los Filipenses 2, 6-11;  Juan 3, 13-17].

Apóstol: “Y así, reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todo”.

Evangelio: ”Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna”.

2. Meditación

“La fiesta que hoy celebramos los cristianos es incomprensible y hasta disparatada para quien desconoce el significado de la fe cristiana en el Crucificado. ¿Qué sentido puede tener celebrar una fiesta que se llama “Exaltación de la Cruz” en una sociedad que busca apasionadamente el “confort” la comodidad y el máximo bienestar? Más de uno se preguntará cómo es posible seguir todavía hoy exaltando la cruz. ¿No ha quedado ya superada para siempre esa manera morbosa de vivir exaltando el dolor y buscando el sufrimiento? ¿Hemos de seguir alimentando un cristianismo centrado en la agonía del Calvario y las llagas del Crucificado? Son sin duda preguntas muy razonables que necesitan una respuesta clarificadora.

Cuando los cristianos miramos al Crucificado no ensalzamos el dolor, la tortura y la muerte, sino el amor, la cercanía y la solidaridad de Dios que ha querido compartir nuestra vida y nuestra muerte hasta el extremo. No es el sufrimiento el que salva sino el amor de Dios que se solidariza con la historia dolorosa del ser humano. No es la sangre la que, en realidad, limpia nuestro pecado sino el amor insondable de Dios que nos acoge como hijos. La crucifixión es el acontecimiento en el que mejor se nos revela su amor. Descubrir la grandeza de la Cruz no es atribuir no sé qué misterioso poder o virtud al dolor, sino confesar la fuerza salvadora del amor de Dios cuando, encarnado en Jesús, sale a reconciliar el mundo consigo. En esos brazos extendidos que ya no pueden abrazar a los niños y en esas manos que ya no pueden acariciar a los leprosos ni bendecir a los enfermos, los cristianos “contemplamos” a Dios con sus brazos abiertos para acoger, abrazar y sostener nuestras pobres vidas, rotas por tantos sufrimientos.

En ese rostro apagado por la muerte, en esos ojos que ya no pueden mirar con ternura a las prostitutas, en esa boca que ya no puede gritar su indignación por las víctimas de tantos abusos e injusticias, en esos labios que no pueden pronunciar su perdón a los pecadores, Dios nos está revelando como en ningún otro gesto su amor insondable a la Humanidad. Por eso, ser fiel al Crucificado no es buscar cruces y sufrimientos, sino vivir como él en una actitud de entrega y solidaridad aceptando si es necesario la crucifixión y los males que nos pueden llegar como consecuencia. Esta fidelidad al Crucificado no es dolorista sino esperanzada. A una vida “crucificada”, vivida con el mismo espíritu de amor con que vivió Jesús, solo le espera resurrección”.

José Antonio Pagola, http://blogs.periodistadigital.com/buenas-noticias.php/

3. Contemplación

No me mueve mi Dios, para quererte  /  el cielo que me tienes prometido, /
ni me mueve el infierno tan temido / para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte / clavado en una cruz y escarnecido; /
muéveme el ver tu cuerpo tan herido; / muéveme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme en fin, tu amor de tal manera / que aunque no hubiera cielo yo te amara /
y aunque no hubiera infierno te temiera. 
No me tienes que dar por que te quiera, / porque aunque cuanto espero no esperara /
lo mismo que te quiero te quisiera.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol de la cruz, para que donde tuvo origen la muerte, de allí resurgiera la vida, y el que venció en un árbol, fuera en un árbol vencido, por Cristo nuestro Señor.

Francisco, herido de cruz

«Cumplidos los veinte años de su total adhesión a Cristo en el seguimiento de la vida y huellas de los apóstoles y habiendo dado cima perfectamente a lo que había iniciado, Francisco salió de la cárcel de la carne y remontó felizmente el vuelo a las mansiones de los espíritus celestiales el año. [...] Porque el nuevo evangelista de los últimos tiempos, como uno de los ríos del paraíso, inundó el mundo entero con las aguas vivas del Evangelio y con sus obras predicó el camino del Hijo de Dios y la doctrina de la verdad. [...] Y aunque, como nosotros, era frágil, no se contentó, sin embargo, con el solo cumplimiento de los preceptos comunes, sino que, ardiendo en muy fervorosa caridad, emprendió el camino de la perfección cabal, alcanzó la cima de la perfecta santidad y vio el límite de toda consumación. [...] Y, ciertamente, su vida gloriosa añade una luz más esplendente a la perfección de los primeros santos; lo prueba la pasión de Jesucristo y su cruz lo manifiesta colmadamente. En efecto, el venerable Padre fue marcado con el sello de la pasión y cruz en cinco partes de su cuerpo, como si hubiera estado colgado de la cruz con el Hijo de Dios. Gran sacramento es éste, que patentiza la sublimidad de la prerrogativa del amor. »
Fray Tomás de Celano, Vita Prima  II, cap. 1, 88.89.90

 Agenda del Santuario

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa del Peregrino del domingo, 14 de septiembre (12 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe. A todos deseamos una agradable estancia entre nosotros, cargada de dones espirituales.
Hoy, sábado 13, tienen anunciada su visita 40 peregrinos de Peñalsordo (Badajoz); el domingo 14, vendrán  70 peregrinos de Badajoz, ciclistas y familiares del Club santa Isabel; y el jueves 18, recibiremos la peregrinación del párroco y feligreses de Santo Tomás de Villanueva (Granada). Conviene que las peregrinaciones reserven día y hora de celebraciones por correo electrónico: rmsmguadalupe@planalfa.es
El martes 16, a las 11: 00 h., el Museo Bellas Artes de Badajoz, dentro del ciclo Proyecto. La Obra invitadainaugura la exposición Los Grecos del retablo de Talavera la Vieja custodiados en el Monasterio de Guadalupe. Por un acuerdo de la Diputación de Badajoz y el Real Monasterio de Guadalupe, los tres lienzos del pintor cretense se podrán ver en Badajoz, del 16 de septiembre al 20 de octubre de 2014, en horario de mañana (10 h. a 14 h, de martes a domingo, ambos inclusive) y tarde (de 17 h. a 19 h., de martes a viernes, ambos inclusive).
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