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El reino en parábolas

Publicado el 16/06/2018

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

El domingo, su valor para el cristiano

Por una tradición apostólica que se remonta al mismo día de la Resurrección de Cristo, el primer día de la semana, llamado día del Señor o domingo, la Iglesia celebra el Misterio Pascual. Por eso el domingo debe considerarse como el día de fiesta primordial.
Dada la importancia del domingo, sólo tienen prioridad, sobre él, la celebración de las solemnidades y las fiestas del Señor. Pero los domingos de Adviento, de Cuaresma y Pascua tienen prioridad sobre todas las fiestas del Señor y sobre todas las solemnidades. Las solemnidades que coincidan con esos domingos se trasladan al lunes siguiente, a no ser que coincida con el Domingo de Ramos o el Domingo de la Resurrección del Señor.
El domingo excluye siempre la asignación perpetua de otra celebración. Sin embargo:
a) El domingo en la octava de Navidad, se celebra la Sagrada Familia.
b) El domingo después del 6 de enero, se celebra la fiesta del Bautismo de nuestro Señor.
c) El domingo después de Pentecostés, se celebra la solemnidad de la Santísima Trinidad.
d) El último domingo ordinario, se celebra la solemnidad de Jesucristo, rey del Universo.
 En los lugares donde la Epifanía, Ascensión y Corpus Christi no son de precepto, se les asigna un domingo como día propio, a saber:
a) Epifanía: el domingo que cae entre el 2 y el 8 de enero.  b) Ascensión: el 7° domingo de Pascua. c) Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo: el domingo después de la Santísima Trinidad.

[CPFP. Congregación para el Culto divino, 1988, nº- 4-7]

El color litúrgico de este tiempo es el VERDE

1. Lecturas del  Domingo XI del Tiempo Ordinario

[Año B: Ezequiel 17, 22-24; 2 Corintios 5, 6-10; Marcos 4, 26-34]

Apóstol: «Siempre tenemos confianza, aunque sabemos que, mientras vivimos, estamos desterrados lejos del Señor. Caminamos sin verlo, guiados por la fe. Y es tal nuestra confianza, que preferimos desterrarnos del cuerpo y vivir junto al Señor.».

Evangelio: «Con muchas parábolas parecidas les exponía la Palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado».

2. Meditación

1.-  La presencia gratuita del Reino en la historia se evidencia en la primera parábola. Jesús afirma que la gran cosecha de trigo no depende de la actividad y trabajo del sembrador. El agricultor esparce la semilla sobre el campo y, una vez que realiza su trabajo, sabe de antemano que todo depende de la naturaleza. No es necesario que se mencione su tarea, como el labrar, quitar los cardos, ahuyentar los pájaros, la langosta, etc. Es consciente que lo fundamental no depende de él. Por eso se declara sólo el curso que sigue el grano dentro de los acontecimientos naturales: de hierba a espiga, y de espiga a grano, mientras el hombre «vive» sin incidir en la trama de la creación que le posibilita el comer para «vivir». La siembra termina en la cosecha, y con ella llega la alegría de los segadores que la recogen como un regalo de la naturaleza, es decir, de Dios.- La parábola del grano de mostaza indica el contraste de la humildad de los comienzos —Jesús y sus discípulos ― y el final de la historia humana  como un reino en el que Dios estará en todos por medio de Cristo Jesús. Pero el esplendor final está in nunca en Jesús y los Doce.

2.-  Jesús tiene plena confianza en la venida progresiva del Reino, en la incipiente presencia de Dios que le llena de esperanza, quizás en medio de las adversidades que está experimentando. El Reino es como el grano de mostaza. Él sabe que el Reino es un don cuya presencia en la vida humana es una cuestión que le compete a Dios, a pesar de la contradicción de su debilidad, como portador del mensaje, ante el poder de Pilato, de los sumos sacerdotes, de los escribas y fariseos. Pero del estilo de Dios es muy diferente de las demostraciones espectaculares y triunfantes de los gobernantes a las que están acostumbrados los pueblos. Jesús está convencido de que al final se impondrá Dios para beneficio de sus criaturas.

3.- Y el Reino viene aunque el hombre pase de él, o se oponga, o trabaje con denuedo para que aparezca, como se puede pensar de los indiferentes, a los que todo les da igual, o de los violentos de que lo persiguen, o, los ansiosos, que luchan por la implantación de la justicia y la libertad en el mundo. Jesús recalca que el Reino es una cuestión que está más allá de las fuerzas humanas, ya que su venida no depende del empeño cotidiano de los hombres, sino del poder y soberanía de Dios que se lo regala (la cosecha) para que lo disfruten y vivan en él. Está en la línea de «no andéis angustiados por la comida para conservar la vida o por el vestido para cubrir el cuerpo…» (Lucas 12,22). Pero la gratuidad del Reino no nos exime de trabajar y disponer el terreno, el corazón humano y la creación, para que Dios regale la cosecha de su presencia salvadora.

Fray Francisco Martínez Fresneda ofm  [http://familiafranciscana.com/2018]

 3. Contemplación

Las princesas sin palacio

En un reino, hubo un terremoto que destruyó el palacio y fallecieron el rey y la reina, dejando solas, sin dinero ni joyas, a sus dos hijas, las princesas Nora y Sabina.

Un anciano les habló de una profecía que decía que la princesa que encontrase su palacio sería la reina más sabia. Y les entregó una vieja llave. Las princesas probaron la llave en todos los palacios. Desanimadas, llegaron a una aldea y se dedicaron a trabajar con aquellas gentes pobres y alegres, que no sabían de su realeza, pero las acogieron como huérfanas.

Las hermanas supieron lo que era el hambre, pero las querían tanto que llegaron a sentirse muy felices, olvidando su pasado real. Una noche, Sabina encontró la llave. Divertida, se la llevó a su hermana, quien, nostálgica, pensaba en el magnífico palacio que debía estar esperándolas en algún lugar.

Quizá esté en algún pequeño bosque. — Yo, dijo la pequeña, no necesito un palacio para ser feliz. Nunca he sido tan feliz como ahora, aunque no tengamos gran cosa. Si tuviera que elegir un palacio -dijo mientras bailaba e introducía la llave en la puerta de la cabaña-, sería esta cabaña. Al momento, la habitación se llenó de luces y música, y de la vieja puerta comenzó a surgir un maravilloso palacio lleno de vida y color, transformando aquel lugar por completo, llenándolo de fuentes, jardines y animales, que hicieron las delicias de todos en la aldea. Sólo la humilde puerta de la cabaña seguía siendo la misma, recordando así a todos cómo Sabina la Maravillosa, que así llamaron a su sabia reina, había encontrado en una vida humilde la puerta de la felicidad.

El Reino se parece a un grano de mostaza: aunque es la semilla más pequeña, se hace un árbol muy alto.

Selección de Fray Francisco Arias Marcelo, OFM.  [Fraternidad de Mérida]

 Agenda del Santuario

 La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa del Domingo, 17 de junio (12.00 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: comunidad@monasterioguadalupe.com

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe

  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, 12:00 (Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.
 

Pida un ejemplar gratuito y suscríbase a esta revista de la Virgen, decana de la prensa extremeña. Son cinco números al año y almanaque de pared (tamaño folio, portadas y 40 páginas en papel satinado a todo color): 19 €. Suscríbase ahora mismo en  guadalupe.mcs1916@gmail.com o Revista Guadalupe  Real Monasterio s/n  10140 GUADALUPE (Cáceres)

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Tu estirpe, tu familia

Publicado el 09/06/2018

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

El domingo, su valor para el cristiano

Por una tradición apostólica que se remonta al mismo día de la Resurrección de Cristo, el primer día de la semana, llamado día del Señor o domingo, la Iglesia celebra el Misterio Pascual. Por eso el domingo debe considerarse como el día de fiesta primordial.
Dada la importancia del domingo, sólo tienen prioridad, sobre él, la celebración de las solemnidades y las fiestas del Señor. Pero los domingos de Adviento, de Cuaresma y Pascua tienen prioridad sobre todas las fiestas del Señor y sobre todas las solemnidades. Las solemnidades que coincidan con esos domingos se trasladan al lunes siguiente, a no ser que coincida con el Domingo de Ramos o el Domingo de la Resurrección del Señor.
El domingo excluye siempre la asignación perpetua de otra celebración. Sin embargo:
a) El domingo en la octava de Navidad, se celebra la Sagrada Familia.
b) El domingo después del 6 de enero, se celebra la fiesta del Bautismo de nuestro Señor.
c) El domingo después de Pentecostés, se celebra la solemnidad de la Santísima Trinidad.
d) El último domingo ordinario, se celebra la solemnidad de Jesucristo, rey del Universo.
 En los lugares donde la Epifanía, Ascensión y Corpus Christi no son de precepto, se les asigna un domingo como día propio, a saber:
a) Epifanía: el domingo que cae entre el 2 y el 8 de enero.  b) Ascensión: el 7° domingo de Pascua. c) Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo: el domingo después de la Santísima Trinidad.

[CPFP. Congregación para el Culto divino, 1988, nº- 4-7]

El color litúrgico de este tiempo es el VERDE

1. Lecturas del  Domingo X del Tiempo Ordinario

[Año B: Génesis 3, 9-15; 2 Corintios 4, 13–5, 1; Marcos 3, 20-35 ]

Apóstol: «Aunque se desmorone la morada terrestre en que acampamos, sabemos que Dios nos dará una casa eterna en el cielo, no construida por hombres».

Evangelio: «Llegaron su madre y sus hermanos, y desde fuera lo mandaron llamar.
La gente que tenía sentada alrededor le dijo: –”Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan”. Les contestó: –”¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?” Y paseando la mirada por el corro, dijo: –”Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre”
».

2. Meditación

1.- Los Evangelios presentan una tensión entre la familia de Jesús y sus discípulos (cf. Jn 7,2-4). La familia se sorprende de cómo la gente le sigue, le escucha y espera de él la liberación de todos sus males. Y Jesús crea una nueva familia fundada en la escucha y cumplimiento de su Palabra (cf. Lc 6,47). La segunda parte del Evangelio muestra la maldad de los escribas cuando identifican el bien con el mal, a Jesús con el diablo, cuando el diablo es el que rivaliza con Dios para dominar la creación. El hombre debe elegir entre Dios o el diablo. No hay término medio; debe situarse, en su existencia, en el campo del demonio o en el campo de Dios. Por otra parte, cuando la persona se introduce en cualquiera de las dos esferas, es portadora de sus intereses y recibe de una manera permanente su influencia.

2.- A la acusación de los escribas de que expulsa a los demonios porque pertenece a su esfera, Jesús responde con la obviedad de que un reino no puede estar dividido, pues llevaría consigo su ruina. Entonces, se concluye con esta frase de Jesús: «Pero si yo expulso los demonios con el dedo de Dios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios» (Lc 11,20). El «dedo de Dios» evoca el libro del Éxodo (8,15), cuando el Señor actúa en favor de su pueblo y en contra del Faraón que impide la salida de los israelitas de Egipto. Jesús, como Moisés, es la fuerza de Dios que libera al hombre del dominio del mal. Su actuación demuestra que el Reino ha llegado a vosotros, a los que perciben en su vida la libertad y la salud, o son testigos de que esto está sucediendo. La cercanía de Dios es tal que se muestra como un Rey cuya llegada a la historia libera del poder del mal y, a la vez, vence al enemigo más encarnizado del hombre, porque este, por sí mismo, no puede desligarse de quien lo tiene atrapado entre sus cuerdas. Es necesario atar al que es más fuerte que el hombre, vencer al que es más poderoso. Es lo que hace Jesús con sus exorcismos.

3.- Como el poder diabólico puede con nosotros, le pedimos al Señor en el Padrenuestro que no nos deje caer en la tentación, como aconseja Jesús a sus discípulos en la oración en el huerto antes de la pasión: «Velad y orad…» (cf. Mc 14,38), tentación que él mismo ha sufrido en el desierto antes de proclamar la venida del Reino (cf. Mc 1,12-13). También le pedimos al Señor que nos ayude para salir de ella, o para vencerla: «Simón, Simón, Satanás os ha reclamado para cribaros como trigo. Pero yo he pedido por ti para que no pierdas la fe» (Lc 22,31-32). En cualquier caso, estas tentaciones van más allá de la pequeñas pruebas cotidianas que suceden con frecuencia. Son las tentaciones que sufre Jesús, y que se dirigen a apartarnos de la relación con Dios y romper el sentido de vida cristiano, dejándonos al arbitrio del egoísmo e intereses de los demás.

Fray Francisco Martínez Fresneda ofm  [http://familiafranciscana.com/2018]

 3. Contemplación

El esclavo de Nueva Orleans

S celebraba una subasta de esclavos en Nueva Orleans. Dos granjeros pujaban por un esclavo negro que no dejaba de gritar su rebeldía. Se rebelaba contra el sistema, contra los trabajos, contra sus compañeros, y, sobre todo, contra sus amos: no había derecho a que una persona, por más digna que fuese, pudiese dominar su vida, su existencia, su cuerpo y su alma. Finalmente, uno de los granjeros, pujó más de lo que se podía llegar a pensar. El esclavo quedó extrañado de lo que, según ese amo, valía para él. En ese momento, calló y no volvió a decir nada.

El amo lo subió a su carreta y se dirigió a la granja. Aquel hombre esclavo que había vociferado todo lo que le había venido en gana, no abría la boca. Cuando llegaron a la plantación, el granjero lo bajó. Él se cubrió la cara pensando que iba a azotarle. Sin embargo, sintió que el amo le soltaba las ataduras de sus manos y, quitándose las manos de la cara, pudo ver que el amo se agachaba ante él, para soltarle los grillos de los pies. El amo le dijo: “Eres libre de marcharte. Ya no eres mi esclavo. Te he comprado con el fin de darte la libertad”.

El hombre cayó de rodillas delante del amo y le dijo: “Dueño, te serviré siempre”.

Selección de Fray Francisco Arias Marcelo, OFM [Fraternidad de Mérida]

 Agenda del Santuario

 La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa del Domingo, 10 de junio (12.00 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: comunidad@monasterioguadalupe.com

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe

  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, 12:00 (Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.
 

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Adoramus te, Domine

Publicado el 26/05/2018

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

El domingo, su valor para el cristiano

 Por una tradición apostólica que se remonta al mismo día de la Resurrección de Cristo, el primer día de la semana, llamado día del Señor o domingo, la Iglesia celebra el Misterio Pascual. Por eso el domingo debe considerarse como el día de fiesta primordial.
Dada la importancia del domingo, sólo tienen prioridad, sobre él, la celebración de las solemnidades y las fiestas del Señor. Pero los domingos de Adviento, de Cuaresma y Pascua tienen prioridad sobre todas las fiestas del Señor y sobre todas las solemnidades. Las solemnidades que coincidan con esos domingos se trasladan al lunes siguiente, a no ser que coincida con el Domingo de Ramos o el Domingo de la Resurrección del Señor.
El domingo excluye siempre la asignación perpetua de otra celebración. Sin embargo:
a) El domingo en la octava de Navidad, se celebra la Sagrada Familia.
b) El domingo después del 6 de enero, se celebra la fiesta del Bautismo de nuestro Señor.
c) El domingo después de Pentecostés, se celebra la solemnidad de la Santísima Trinidad.
d) El último domingo ordinario, se celebra la solemnidad de Jesucristo, rey del Universo.
 En los lugares donde la Epifanía, Ascensión y Corpus Christi no son de precepto, se les asigna un domingo como día propio, a saber:
a) Epifanía: el domingo que cae entre el 2 y el 8 de enero.  b) Ascensión: el 7° domingo de Pascua. c) Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo: el domingo después de la Santísima Trinidad.

[CPFP. Congregación para el Culto divino, 1988, nº- 4-7]

El color litúrgico de este día es BLANCO.

1. Lecturas del  Domingo VIII del TO: Santísima Trinidad

[Año B: Deuteronomio 4, 32-34. 39-40; Romanos 8, 14-17 ; Mateo 28, 16-20]

Apóstol: «Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: ¡Abba! (Padre). Ese Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde: que somos hijos de Dios; y si somos hijos, también herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo».

Evangelio: «Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».

2. Meditación

1- La conclusión de la Iglesia cuando ora, medita y enseña la vida de Jesucristo es que Dios, que lo ha enviado, es Amor; es donación de sí al Hijo y del Hijo al Padre (cf. Lc 10,21-22). Dios no ha retenido para sí al Hijo. Él ha regalado lo más preciado de su vida para que tengamos vida, sin mérito alguno por nuestra parte. Dios no aceptó perdernos cuando pecamos al inicio de la historia. Dios no está sentado en su trono para observar a la creación, para observar de una manera impasible cómo nos esclavizamos y nos matamos.  Es como un padre y una madre, que siempre lo serán aunque los hijos se alejen o se independicen. Dios entrega a su Hijo a la historia humana, y con ello vive los horrores que hemos creado en nuestra convivencia malsana. Pero Jesús experimenta nuestro mal sin dejar de obedecer y ser fiel al amor del Padre, que ha supuesto nuestro perdón definitivo. Además, su resurrección nos crea la esperanza de que nuestra vida no termina donde nuestro pecado fijó su destrucción: la muerte, sino en la vida sin fin de su amor eterno.

2.– La Trinidad expresa la comunión entre las relaciones divinas. Dios crea, recrea y salva, y las tres funciones están íntimamente relacionadas. No hay oposición, ni distanciamiento entre ellas, sino funciones que se suceden unas a otras, se complementan y se fortalecen. La comunidad humana y cristiana es imagen de estas relaciones divinas. La familia crea y desarrolla la vida, de forma que hace de niños personas. La sociedad y la comunidad cristiana crean al recrear y desarrollar las vidas que no han tenido la oportunidad de alcanzar su dignidad, o simplemente complementan desde las relaciones amorosas divinas nuestros fallos y pecados culturales e institucionales. Como la persona, las sociedades y las comunidades tienden a buscarse a sí mismas, desconociendo el nombre de los vecinos, porque hemos construido muros bien altos para no ver lo que pasa en África, por ejemplo. Pero la comunidad cristiana posee el Espíritu, que le recuerda constantemente cuál es su misión: hacer relevante a un Dios que continuamente crea, recrea y salva, porque no se cansa de darse sin límites a nuestra vida común y personal.

3.- Nosotros, al ser amados por Dios (cf. Rom 5,8-9), adquirimos la capacidad para amar, porque Dios es el origen y la raíz de todo amor. Cuando amamos al prójimo y amamos a la creación estaos expresando visiblemente el amor a Dios; el sacramento del encuentro con Él; no hay otra forma de demostrar que el amor a Dios es verdadero. Por otra parte, Jesús enseña la unión entre el amor a Dios y el amor al hermano (cf. Mc 12,28-34par). Esto nos conduce a denunciar a los dioses que se han instalado en nuestra conciencia proveniente de una cultura esencialmente egoísta y mercantil. Creamos dioses al uso, iconos del arte, la ciencia, el deporte, la política, etc., donde tapamos a Aquel que es el que realmente favorece la paz interior y la relación pacífica con los otros, reconociéndolos como parte de nosotros. Debemos pedir al Señor que tengamos una experiencia verdadera de su amor, para resituar todos nuestros mitos, nuestros ídolos, nuestros dioses, que impiden una y otra vez un diálogo franco y sincero con el Señor y con los demás.

Fray Francisco Martínez Fresneda ofm  [http://familiafranciscana.com/2018]

 3. Contemplación

El rey que quería ver a Dios

Había un rey que lo tenía todo, pero le faltaba algo: aún no había visto a Dios. Reunió a los sabios y les dijo:– “Os doy tres días para que me digáis cómo puedo ver a Dios.” Pasaron los días y ¡nada! Pero… se presentó un leñador:– “Te enseñaré cómo puedes ver a Dios. Ven acompáñame”.

Llevó al rey a un campo abierto y le enseñó el sol:– “Mira a lo alto”.– “¿Acaso quieres que me vuelva ciego?”, respondió enojado el soberano. El leñador le replicó:– “Señor, el sol es sólo una pequeña creación del gran Dios; si no eres capaz de mirar su creación, ¿cómo lo vas a ver a Él?”.

El rey lo entendió. Pero siguió con sus preguntas:– “Dime, ¿qué había antes de Dios?”- “¡Empieza a contar!”, le dijo el leñador. Cuando contaba “uno, dos…..”, el leñador le interrumpió:– “No. Debes contar desde antes del número uno.” — “No hay nada antes del número uno.”, respondió el rey. Replicó el leñador:– “De la misma manera, no hay nada antes que Dios.”

- “Una pregunta más y me basta”, dijo el rey. “¿Qué hace Dios?” — “Eso te lo voy a contestar si dejas que cambiemos las ropas.” El rey cambió sus ropas con el leñador. — “Así es Dios”, explicó el leñador. “Baja de su trono, se viste como los hombres y los trata con tanta bondad que quiere darles su misma ropa de rey.”

Entonces dijo el rey: – “¡Qué necio soy! Quería ver a Dios. Sé lo que hace y me basta”. [Leo Tolstoi (adaptado)]

Selección de Fray Francisco Arias Marcelo, OFM.  [Fraternidad de Mérida]

 Agenda del Santuario

 La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa del Domingo, 27 de mayo (12.00 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: comunidad@monasterioguadalupe.com

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe

  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, 12:00 (Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.
 

Rezar el Rosario por los barrios

A las 6 de la tarde de los sábados de mayo, la Asociación de Damas de Santa María de Guadalupe ha decidido rezar el Rosario en los barrios de la villa. Este es el programa:
Sábado 5 de mayo: Plaza de san Francisco
Sábado 12 de mayo: Plaza de la Corredera
Sábado 19 de mayo: Plaza de los Tres Chorros
Sábado 26 de mayo: Calle de la Pasión  
 
 

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