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feb

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

Tiempo Ordinario (también “Tiempo entre el año” o “Tiempo durante el año”). En el año litúrgico, se llama tiempo ordinario al tiempo que no coincide ni con la Pascua y su Cuaresma, ni con la Navidad y su Adviento. Son treinta y cuatro semanas en el transcurso del año, en las que no se celebra ningún aspecto particular del Misterio de Cristo. Es el tiempo más largo, cuando la comunidad de bautizados es llamada a profundizar en el  Misterio pascual y a vivirlo en el desarrollo de la vida de todos los días. Por eso las lecturas bíblicas de las misas son de gran importancia para la formación cristiana de la comunidad. Esas lecturas no se hacen para cumplir con un ceremonial, sino para conocer y meditar el mensaje de salvación apropiado a todas las circunstancias de la vida.

El color litúrgico de este tiempo es el verde.

1. Lecturas del V Domingo del Tiempo Ordinario

[Año B: Job 7,1-4.6-7; 1Corintios 9,16-19.22-23; Marcos 1,29-39]

Ley: «El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio, sus días son los de un jornalero; Como el esclavo, suspira por la sombra, como el jornalero, aguarda el salario».

Evangelio: «Cuando se puso el sol… curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: “Todo el mundo te busca.” Él les respondió: “Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido”. Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios».

2. Meditación

1.-  El evangelio de hoy contiene la curación de la suegra de Pedro y la de muchos enfermos y endemoniados, la oración de Jesús y la necesidad de la itinerancia por la urgencia de  proclamar el reino. La liberación del poseído en la sinagoga, que leímos el domingo pasado, se prolonga en la puerta de la casa de Pedro. Gabriel comunica su mensaje a Zacarías en el templo; a María, en su casa de Nazaret. Jesús pasa del espacio en el que se lee y medita la Palabra, la sinagoga, a la casa, donde residen la mayoría de los humanos. Jesús se abre adonde viven sus paisanos, según le ha revelado el Señor en su bautismo: camina proclamando el Reino en forma de siervo: la persona humilde que se pone a disposición de la gente. Por más que sea aclamado, incluso propuesto para ser rey, la oración le permite estar religado al Señor y a la misión que le ha encomendado. Por eso Jesús no se queda con sus paisanos para recibir su agradecimiento,  sino que va a los pueblos vecinos para ofrecer a todos la presencia amorosa de Dios.

2.- La suegra de Pedro es curada. Se levanta y se pone a servir a los recién llegados. La recuperación de la salud no es sólo recobrar las constantes físicas y biológicas que nos hacen vivir, sino restablecer las fuerzas para servir, porque la vida tiene sentido cuando se pone a disposición de los demás.— Jesús cura a todos los enfermos que le traen a casa o se quedan en la puerta. Hay que anotar lo siguiente: Es sábado y cura a los de dentro y a los de fuera de la vivienda de Pedro. Toda la realidad, el espacio y el tiempo se pone al servicio de la relación bondadosa del Señor. No hay descanso o parones en el tiempo, ni espacios restringidos para relacionarse con Dios: en toda la creación y en todo tiempo es posible recibir los beneficios de la relación divina: cuando la suegra de Pedro sirve y cuando Jesús sana y libera del mal en la calle.

3.- Los cristianos seguimos a Jesús; por consiguiente, no podemos vivir para defender exclusivamente nuestros intereses y asegurarnos nuestras actividades. Como la suegra de Simón, nos formamos para servir; vivimos para servir; el horizonte de nuestra vida es establecer relaciones en que pueda constituirse el «nosotros», como nueva familia de Dios, fundada en compartir la bondad, no los intereses mutuos que nos defiendan de los enemigos que pululan por doquier. Como Jesús, no debemos tener miedo de salir a la calle para hacer el bien como símbolo de que Dios existe cuando ama por medio de nuestro servicio.

Fray Francisco Martínez Fresneda, OFM [http://familiafranciscana.com/2017]

3. Contemplación

Aquella sonrisa suya en los labios

Esto no es un relato ni un cuento; de lo que voy a referir soy testigo:

Había un franciscano cuyo mayor deseo era agradar a Dios y a la Virgen. Era inteligente, sabio, amable y causaba gran impacto entre las gentes por su autenticidad y coherencia. Pasaba largas horas haciendo oración y siempre estaba dispuesto a acoger a quienes viniesen a él.

 La vida quiso que una enfermedad congénita le fuese privando de autonomía: primero andaba descoordinado, después parecían sus andares de borracho. Un día, andando por la ciudad, al cruzar la calle, un taxi tuvo que frenar para no cogerlo. El taxista, enfadado por la maniobra que había tenido que hacer, le soltó:

– ¡A ver si miramos por donde vamos, borracho!

El buen fraile agachó la cabeza y, supongo que avergonzado de tener que oír semejante barbaridad, prosiguió su marcha. Posteriormente, tuvo que usar la silla de ruedas para desplazarse o para que le desplazaran. La gente veía así más clara la imagen del santo, del hombre de Dios, y acudían más a visitarle y a buscar respuesta a sus interrogantes y problemas.

¡Una persona tan joven, con tanta valía y en una silla de ruedas…! Humanamente, era para vivir amargado el resto de sus días. Pero había en él algo inexplicable que sorprendía a propios y extraños: esa sonrisa suya siempre en los labios. Era sorprendente la respuesta que daba a todos cuantos se interesaban por su salud:

– ¿Qué tal estás?

– Bien, muy bien – y siempre con esa sonrisa suya en los labios.

Fray Francisco Arias Marcelo, OFM [Fraternidad San Francisco, Mérida]

Agenda del Santuario

 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa del Domingo, 4 de febrero (12.00 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: comunidad@monasterioguadalupe.com

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 19:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, 12:00 (Misa de Peregrinos), 13:00 y 19:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.

 Son cinco números al año y almanaque de pared (tamaño folio, portadas y 40 páginas en papel satinado a todo color): 19 €. Suscríbase ahora mismo en  guadalupe.mcs1916@gmail.com o Revista Guadalupe  Real Monasterio s/n  10140 GUADALUPE (Cáceres) 

Categoría : Lectio dominical

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