25
dic

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

La celebración de la manifestación del Señor se prolonga en el tiempo de Navidad, que se extiende desde las vísperas del Nacimiento del Señor hasta el domingo después de Epifanía, o después del 6 de enero, inclusive. En este tiempo se celebra la octava de Navidad con las fiestas características de algunos santos, la fiesta de la Epifanía y del Bautismo del Señor. [...]Es idealmente el tiempo de la manifestación del Señor, desde las primeras revelaciones durante la infancia (a los pastores, a los magos, a Simón y Ana), a la prolongación de la vida pública (a Juan en el bautismo, a los primeros discípulos, en las bodas de Caná, en la multiplicación del pan). (Jesús Castellano, OCD: El año litúrgico, p. 107).

El color litúrgico de este tiempo es el blanco.

1. Lecturas de la Natividad del Señor

[Año B: Isaías 52,7-10; Hebreos 1,1-6;  Juan 1,1-18]

Profecía: «En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a los padres por los profetas. En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos. Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de su Majestad en las alturas».

Evangelio: «En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres… Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad».

2. Meditación

1.- La comunión íntima y máxima entre Dios y el Verbo se revela al mundo, y su gloria se hace visible a los creyentes como en otros tiempos el Señor se manifestaba a Israel. La revelación de Dios ahora está en el «Hijo único del Padre, lleno de lealtad y fidelidad». Lo que se puede ver de Dios no es la gloria que el Hijo tenía con el Padre antes del tiempo, ni a Dios todo y totalmente, sino en la vida del «Hijo único del Padre», un don de Dios que la comunidad cristiana comprueba que es verdad.

2.- Por consiguiente, queda descartado abandonar el mundo para irse a lo más alto del cielo. El Señor se ha movido en sentido contrario: ha dejado su gloria para tomar la vida humana. El Hijo de Dios se ha puesto al alcance de los hombres. No debemos huir de la historia, pues el Señor se ha encarnado en ella. Aquí reside la clave de la fe cristiana: se apoya en una presencia de Dios en la vida de Jesús. Para salvarnos no podemos desertar de nuestra vida, de nuestras circunstancias, no podemos negarlas, sino asumirlas y mirarlas cara a cara.

3.- Un himno de la primera comunidad cristiana dice: «… el cual [Cristo Jesús], a pesar de su condición divina, no hizo alarde de ser igual a Dios; sino que se vació de sí y tomó la condición de esclavo, haciéndose semejante a los hombres. Y mostrándose en figura humana se humilló, se hizo obediente hasta la muerte, una muerte en cruz» (Efesios 2,6-8). El rico asume un modo de ser esclavo, se hace a imagen y semejanza del hombre, lo que le obliga a despojarse de sí en su relación histórica. Es un vaciarse de sí tan radical, y lleva consigo una generosidad tan extrema, que se coloca en el lugar más ignominioso que puede sufrir el ser humano, como es la muerte en la cruz. Es lo que no debemos olvidar, como también que Dios hace que su Hijo retorne a la gloria divina transformándose en «soberano» de todo lo creado.

Fray Francisco Martínez Fresneda, OFM [http://familiafranciscana.com/2017]

3. Contemplación

El sueño de María

Tuve un sueño, José. No lo puedo comprender, pero creo que se trataba del cumpleaños de nuestro Hijo. Creo que sí, era acerca de eso. La gente estaba haciendo los preparativos con seis semanas de anticipación. Decoraban las casas y compraban ropa nueva. Salían de compras muchas veces y adquirían muchos regalos. Era muy peculiar, ya que los regalos no eran para nuestro Hijo. Los envolvían con hermosos papeles, los ataban con preciosos moños, y los colocaban debajo de un árbol. Sí, un árbol, José, dentro de sus casas.

Esta gente estaba decorando el árbol también. Las ramas llenas de esferas y adornos que brillaban. Había una figura en lo alto del árbol. Me parecía ver un ángel. ¡Oh! era verdaderamente hermoso. Toda la gente estaba feliz y sonriente. Todos estaban emocionados por los regalos, se los intercambiaban unos y otros. Y ¿sabes, José? No quedaba ninguno para nuestro Hijo. Creo que ni siquiera lo conocían, pues nunca mencionaron su nombre.

¿No te parece extraño que la gente se meta en tantos problemas para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen? Tuve la extraña sensación de que si nuestro Hijo hubiera estado en la celebración se hubiese sentido un intruso. Todo estaba tan hermoso, José, y todo el mundo tan feliz..; pero yo sentí enormes ganas de llorar. ¡Qué tristeza para Jesús no querer ser deseado en su propia fiesta de cumpleaños! Estoy contenta porque sólo fue un sueño. ¡Pero qué terrible, José!

Fray Francisco Arias Marcelo, OFM [Fraternidad San Francisco, Mérida]

Agenda del Santuario

 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa de Navidad, 25 de diciembre (12.00 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: comunidad@monasterioguadalupe.com

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 19:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, 12:00 (Misa de Peregrinos), 13:00 y 19:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.
 

Felicitación de Navidad

«A ti, oh bienaventurada Virgen, alabanza y gloria, porque hoy hemos sido colmados de la bondad de tu casa; es decir, de la bondad de tu vientre: Nosotros, antes vacíos, estamos llenos; antes enfermos, estamos sanos; antes malditos, estamos benditos porque, como se dice en los Cantares: Es tu seno paraíso de granados con frutos exquisitos. Te damos gracias, Virgen gloriosa, porque por ti Dios ésta con nosotros». [San Antonio de Padua]

Que el Hijo de Dios, nacido dela Virgen María por obra del Espíritu Santo, os conceda la paz, el amor y la fe. Y que la gracia de una vida intachable acompañe a todos los que aman al Señor y peregrinan hacia el monte santo, aguardando su venida gloriosa.

¡Feliz y Santa Navidad del Señor!

Fraternidad Franciscana de Guadalupe

Categoría : Lectio dominical

Lo siento, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.


Hit Counter provided by Sign Holder