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[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

El tiempo de Cuaresma está ordenado a la preparación de la celebración de la Pascua. En efecto, la liturgia cuaresmal dispones a la celebración del Misterio Pascual, tanto a los catecúmenos [candidatos al Bautismo, Confirmación y Eucaristía: sacramentos de la Iniciación cristiana o sacramentos pascuales], haciéndolos pasar por los diversos grados de la Iniciación cristiana, como a los fieles, que recuerdan el Bautismo y hacen penitencia. El tiempo de Cuaresma va desde el Miércoles de Ceniza hasta la Misa de la Cena del Señor, exclusive. Desde el principio de la Cuaresma hasta Vigilia Pascual no se dice Aleluya. El miércoles que da principio a la Cuaresma, que es en todas partes día de ayuno [y abstinencia], se imponen las cenizas. Los domingos de este tiempo se llaman: primer, segundo, tercer, cuarto quinto, domingo de Cuaresma. El sexto domingo, con el que principia la Semana Santa se llama “Domingo de Ramos de la Pasión del Señor”. (NUAL núm. 27-30).

El color litúrgico de Cuaresma es el morado.

1. Lecturas del V Domingo de Cuaresma

[Año A: Ezequiel 37,12-14; Romanos 8,8-11; Juan 11,3-7.17.20-27.33b-45

Apóstol: «Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales, por el mismo Espíritu que habita en vosotros».

Evangelio: «Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará." Marta respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día." Jesús le dice: "Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?" Ella le contestó: "Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.».

2. Meditación

1.- Jesús inicia el viaje a Jerusalén con sus discípulos, donde será crucificado (Juan 7,1-8). En esto le llega la noticia de la gravedad de su amigo Lázaro. Y su muerte la va a convertir en la revelación de la verdadera Vida. Jesús tarda dos días en ir a Betania, el tiempo suficiente para que Lázaro muera y provocar el signo de su resurrección. Un signo que se engrandece con el reproche de la familia, amigos y vecinos de Lázaro y la descomposición de su cuerpo. Estamos de nuevo observando el doble plano que expone el Evangelista: el agua de la samaritana y la vista del ciego de nacimiento; con Lázaro: su vida corporal y su vida espiritual o de resurrección. Jesús ora al Padre, el origen de la vida y de la salvación. Y desde Él resucita a Lázaro ante la admiración de todos. Como la samaritana, los vecinos de Samaría, el ciego de nacimiento, y los que han contemplado la salida del sepulcro de Lázaro, creen en Jesús como Mesías. Y otros determinan su muerte, precisamente la muerte del que es y representa la Vida (cf. Juan 12,10-11).

2.- La muerte y descomposición del cuerpo de Lázaro es el sacramento del pecado, que aleja a los hombres de Dios y, por consiguiente, los distancian de quien es el dador de toda vida. El pecado es el que origina la muerte, al enfrentar a los humanos y trazar una historia de violencia y destrucción por doquier. Jesús, «la resurrección y la vida», ha venido para que «tengamos vida y la tengamos en abundancia» (Juan 10,10). Y esta vida comienza aquí y ahora, no hay que esperar al final de los tiempos cuando el Señor clausure la historia, como cree Marta. Jesús le enseña a Marta y nos comunica a nosotros que la vida la trae él, él es la relación del amor misericordioso de Dios. Por eso no sólo está cuando Dios crea todas las cosas: todo lo ha hecho por él (cf. Colosense 1,15-16), sino también cuando las recrea perdonando los pecados, curando a los enfermos, dando de comer y señalando los caminos donde debemos encontrarnos los hombres.

3.- Dios, como lo revela Jesús, es vida: da la vida al universo, a las plantas, a los animales, a los hombres, a los espíritus. Y la defiende porque forma parte de su ser. Por eso sufre cuando cualquier criatura existente padece y muere. Es lo que simboliza el llanto de Jesús. Ello nos invita a tres tareas fundamentales: la primera es crear y transmitir la vida con la institución y defensa de la familia en la que nacen los hijos. Además tenemos que crear los medios para defender la vida, como son el pan, el agua, la formación, la salud, y establecer las dimensiones de justicia y libertad para que esa vida sea realmente humana. Y la vida también son los campos, el mar, la atmósfera, el universo, los pájaros, las plantas, los animales. La segunda es recrear la vida allá donde se ha muerto, o está herida, o no ha crecido porque se le impide o no ha sabido o no se le ha enseñado desarrollarse. La tercera es aprender y saber llorar cuando la vida se nos escapa o la muerte rompe relaciones de amor que hemos vivido: unos padres, unos amigos, unos niños o jóvenes.

Fray Francisco Martínez Fresneda, ofm [http://fresnedaofm.es/2017]

3. Contemplación

La maestra que quería mucho

Un profesor universitario envió a sus alumnos de sociología a las villas miseria de Baltimore para estudiar doscientos casos de varones adolescentes en situación de riesgo. Les pidió que escribieran una previsión del futuro de cada uno. En todos los casos, los investigadores escribieron: “No tienen ninguna posibilidad de éxito”.

Veinticinco años más tarde, otro profesor de sociología encontró el estudio anterior y decidió continuarlo. Envió a sus alumnos a que investigaran qué había sido de aquellos muchachos con tan pocas posibilidades de éxito. Exceptuando a veinte de ellos, que se habían ido de allí o habían muerto, los estudiantes descubrieron que los restantes habían logrado tener éxito como abogados, médicos y hombres de negocios.

El profesor, pasmado, decidió entrevistarlos.– ¿Cómo explica usted su éxito? –les fue preguntando. En todos los casos, la respuesta, cargada de sentimientos, fue:– Hubo una maestra especial… La maestra todavía vivía, de modo que la buscó y le preguntó a la anciana, todavía lúcida mujer, qué fórmula mágica había usado para que esos muchachos hubieran superado la situación tan problemática en que vivían y triunfaran en la vida. Los ojos de la maestra brillaron y sus labios esbozaron una grata sonrisa: – En realidad, fue muy simple –dijo. Todos esos muchachos eran extraordinarios y los quería mucho.

Selección de fray Francisco Arias Marcelo, OFM

Agenda del Santuario

 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa de Peregrinos del domingo, 2 de abril (12 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: rmsmguadalupe@planalfa.es.

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, 12:00 (Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.
  4. Durante los viernes de Cuaresma, celebrada la misa vespertina, se reza el ejercicio del Vía Crucis.

La Pascua está cerca. Ponte en camino

Categoría : Lectio dominical

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