Noticias

Llama de amor para pechosfríos

Publicado el 23/05/2015

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

Ésta es la Pascua de la Nueva Alianza

“El domingo de Pentecostés concluye este sagrado periodo de cincuenta días con la conmemoración de la donación del Espíritu Santo derramado sobre los Apóstoles, el principio de la Iglesia y el inicio de su misión a todos los pueblos”. Carta PCFP, núm. 107.

1. Lecturas del Domingo de Pentecostés

[Ciclo B: Hechos 2, 1-11; 1 Corintios 12, 3b-7. 12-13; Juan 20, 19-23].

Hechos de los Apóstoles: “Todos los discípulos estaban juntos el día de Pentecostés. De repente un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería”.

Evangelio: “Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.”

2. Meditación

1.- El Espíritu del Señor. Todo cambia para los discípulos con la experiencia de la Resurrección y la recepción del Espíritu. Jesús no los deja huérfanos por más que se haya sentado a la derecha del Padre y haya terminado su tiempo de vivir en Palestina, en el ámbito de la cultura y la religión hebrea. El Espíritu del Señor es la forma que tiene de relacionarse con sus hijos, con sus criaturas, en definitiva, con todos nosotros. Y la forma de relación es el amor. El Señor no sabe hacer otra cosa, sino amarnos. Cuando nos ama en acto, nos está dando su Espíritu. Por eso su Espíritu está en nosotros cuando somos creados, cuando somos cuidados a lo largo de nuestra vida y cuando somos salvados. Siempre somos amados por Él, porque su Espíritu no nos deja huérfanos, solos o aislados en nuestra vida frente al mal o al egoísmo de los demás.

2.- La comunidad. Jesús se aparece a la comunidad de discípulos. Les da la paz: queda perdonada su huida y cobardía en los momentos de su pasión y muerte. Ahora su presencia es, incluso, más intensa, porque al poseer el Espíritu la comunidad no podrá nunca traicionar en bloque a su Señor y no tendrá miedo a las persecuciones de entonces y de todos los tiempos. Quien vaya contra la Iglesia hará mártires, que no desertores, aunque a veces se haya dado. Además, la comunidad siente alegría al reconocer al Señor, porque ya posee a Aquel que les hace leer dónde está Jesús y quién es realmente: el crucificado que ha glorificado el amor del Padre. Por eso ellos deben seguir impartiendo la paz y el perdón. Somos muchos quienes traicionamos al Señor, por momentos, por épocas, por actos aislados, pero la comunidad a la que pertenecemos siempre le es fiel, porque siempre hay alguno de nosotros que ama con intensidad y vive del Espíritu de Jesús. Son los que reciben el soplo de vida, como cuando el Creador lo hizo con Adán (Gén 2,7). El Espíritu, el amor, une y todo el mundo lo entiende; la insolidaridad desune; son las lenguas de Babel, porque cada uno habla de lo que le interesa a él, al margen de la situación del que tiene al lado.

3.- El creyente. Cuando pasan los años y miramos hacia atrás es cuando caemos en la cuenta de nuestra transformación personal, para bien o para mal.  Es para bien cuando el Espíritu que está actuando en nuestras vidas por medio de las cualidades que nos han transmitido nuestra familia, nuestra cultura, nuestra fe. Si hemos empeorado en nuestras relaciones, si nos hemos vuelto más egoístas y centrados en nosotros mismos, quiere decir que progresamos hacia nosotros, hacia nuestros intereses. Entonces los demás se distancian y nos dejan solos. El Espíritu, la relación de amor, crea multitud de relaciones, que nos enriquecen y potencian nuestra vida al hacernos desprendidos, entregados, sensibles al dolor y mal ajeno. El Espíritu bloquea nuestras tendencias egoístas y potencia nuestras inclinaciones altruistas, transformando todo lo que a los otros les sirve para bien.

 Fray Francisco Martínez Fresneda, ofm [http://fresnedaofm.blogspot.com.es/2015/]

 3. Contemplación

El caso de los espejos rotos

Un día, descubrió Satanás un modo de divertirse. Inventó un espejo con una propiedad mágica: en él se veía feo y mezquino todo cuanto era bueno y hermoso y, en cambio, se veía grande y detallado todo lo que era feo y malo. Satanás iba por todas partes con su espejo. Y cuantos se miraban en él se horrorizaban: todo aparecía monstruoso. Un día le pareció tan delicioso el espectáculo que se desternilló de risa y el espejo se le fue de las manos, partiéndose en millones de pedazos. Un huracán, potente y perverso, desperdigó por el mundo los trozos del espejo. Algunos trozos eran muy pequeños y penetraron en los ojos de muchas personas. Comenzaron a verlo todo al revés: sólo percibían la maldad por todas partes. Cuando Dios se dio cuenta, se entristeció, y decidió ayudar a los hombres. Se dijo: “Enviaré al mundo a mi Hijo. Él es mi espejo, el reflejo de mi bondad, de mi justicia y de mi amor. Refleja al hombre como yo lo he pensado y querido”. Y Jesús vino como un espejo del Padre para los hombres. Quien se miraba en él descubría la bondad y hermosura, y aprendía a distinguirlas del egoísmo, la mentira y la injusticia. Muchos amaban este espejo y siguieron a Jesús. Otros, en cambio, decidieron romperlo. Y lo asesinaron. Pero se levantó un huracán: el Espíritu Santo. Arrastró los fragmentos por todo el mundo. El que recibe una mínima centella de este espejo empieza a ver el mundo y las personas como las veía Jesús: las cosas buenas y hermosas, la justicia y la generosidad, la alegría y la esperanza; mas la maldad y la injusticia aparecen como vencibles y cambiables. [Bruno Ferrero]

Recogido por Fray Francisco Arias Marcelo, ofm  [Parroquia Santa María de Guadalupe (Córdoba)]

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este tiempo en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Pues, para llevar a plenitud el misterio pascual, enviaste hoy el Espíritu Santo sobre los que habías adoptado como hijos por su participación en Cristo. Aquel mismo Espíritu que, desde el comienzo, fue el alma de la Iglesia naciente; el Espíritu que infundió el conocimiento de Dios a todos los pueblos; el Espíritu que congregó en la confesión de una misma fe a los que el pecado había dividido en diversidad de lenguas. [Prefacio de Pentecostés].

Agenda del Santuario

 
Reina del cielo, alégrate, Aleluya,
porque el Señor, a quien has merecido llevar, Aleluya,
ha resucitado según su palabra, Aleluya.
Ruega al Señor por nosotros, Aleluya.
Goza y alégrate, Virgen María, Aleluya.
Porque ha resucitado el Señor. Aleluya.
 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa de Peregrinos del domingo de Pentecostés, 24 de mayo (12 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe.  A todos deseamos una gozosa y santa Pascua y una agradable estancia entre nosotros cargada de dones espirituales. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: rmsmguadalupe@planalfa.es.

El Museo Nacional del Prado ha dedicado una exposición al pintor Rogier van der Weyden (h. 1399-1464), con motivo de la reciente restauración de una de sus obras maestras, El Calvario, conservado hoy en el Real Monasterio san Lorenzo del Escorial. Para esta exposición, abierta entre el 24 de marzo y el 28 de junio en el citado Museo Nacional, el Real Monasterio de Guadalupe ha prestado tres dibujos de sus colecciones, firmados por Egas Cueman para el sepulcro de los Velasco Cuadros, que labró en la capilla de santa Ana. Precedido de un estudio del comisario de la exposición –el eminente profesor Lorne Campbell, conservador de la National Galleryde Londres–, donde emerge la influencia de Weyden sobre Egas Cueman, los dibujos (según fuentes del Museo) están causando admiración entre el distinguido público que asiste a la muestra.

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 9:00, 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 9:00, 11:00, (12:00, Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Todos los días, media hora antes de la misa vespertina, se reza el Rosario Mariano.
  2. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y serán creados, y renovarás las faz de la tierra. 

Categoría : religiosidad
  • Comparte :
Comentarios desactivados

Hit Counter provided by Sign Holder