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La puerta estrecha

Publicado el 20/08/2016

[Oficina de Servicios Pastorales del Real Monasterio]

La santa Iglesia celebra la memoria sagrada de la obra de la salvación realizada por Cristo, en días determinados durante el curso del año. En cada semana, el domingo —por eso es llamado “día del Señor”— hace memoria de la Resurrección del Señor, que una vez al año, en la gran solemnidad de la Pascua, es celebrada juntamente con su santa Pasión. Durante el curso del año despliega todo el misterio de Cristo y conmemora los días natalicios de los Santos. En los diversos tiempos del año litúrgico, según las prácticas tradicionales, la Iglesia va instruyendo a los fieles por medio de ejercicios piadosos del alma y del cuerpo, de la enseñanza, de la oración y de las obras de penitencia y de misericordia .(NUAL. núm. 1).

1. Lecturas del Domingo XXI “durante el Año”

[Año C: Isaías 66, 18-21; Hebreos 12, 5-7. 11-13; Lucas 13, 22-30].

Apóstol: “Ninguna corrección nos gusta cuando la recibimos, sino que nos duele; pero, después de pasar por ella, nos da como fruto una vida honrada y en paz”.

Evangelio: “Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os aseguro que muchos intentarán entrar y no podrán [...] Hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos”.

2. Meditación

1.- Jesús advierte que el acceso al Reino no es nada fácil. La preocupación de las tareas cotidianas hace que se olvide la apertura de la vida a la vida del Reino que despunta en el horizonte. Como en la parábola de las diez vírgenes, aflora la situación de sorpresa. Las que se quedaron dormidas se quedaron sin aceite. Mientras fueron a comprar el aceite, llegó el novio y entró al banquete con las que tenían las candelas encendidas «y la puerta se cerró» (Mt 25,10). La parábola se dirige a los jefes religiosos, como los fariseos y los escribas, que se entretienen con la casuística en la solución de los problemas para eludir la voluntad de Dios manifestada en el servicio al pueblo (cf. Mt 23,17), además de practicar la injusticia (cf. Lc 13,27; Sal 6,99).

2.- Jesús exige, de nuevo, estar vigilantes, preparados. La escena reproduce la parábola sobre la exclusión de Israel del Reino y la entrada del mundo de los gentiles: «No sé de dónde venís» (Lc 13,25; Mt 7,23). Llegar tarde, haber dejado pasar la oportunidad de convertirse y recibir a Dios aboca a una condena. Todo esto se narra en la parábola del rico y el pobre Lázaro (cf Lc 16,19-31). Jesús traza una línea divisoria entre lo que los hombres consideran como valioso y lo que Dios estima (cf Lc 16,15). Alude a la posesión de las riquezas y la vida de pobreza que se describe en las bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino, y malditos los ricos, porque ya tienen su consuelo» (Lc 6,20.24; Mt 5,3). E invita a los que poseen bienes a que los compartan con los pobres a fin de que estos los reciban en las moradas eternas (cf Lc 16,9). Esto sucede ante un auditorio que Lucas señala poco antes: «Oían todo esto los fariseos, muy amigos del dinero, y se burlaban de él» (Lc 16,14).

3.- La familia, el trabajo, las ocupaciones que tenemos en instituciones sociales, religiosas, las inquietudes de cada día llenan nuestra vida. Nos falta tiempo para vivir, decimos con frecuencia, porque ¡tanto hay que hacer! Apenas nos queda tiempo para pensar si lo que hacemos responde al plan de Dios o nos estamos entreteniendo sin un objetivo fijo. Parecemos jugadores de ping pong: solo devolvemos las pelotas que nos envían los demás, sin tener un programa personal de vida. Todo lo que pensamos, hablamos y hacemos debe responder a una actitud en la que esté instalada la relación de amor del Señor, para que nuestras responsabilidades transiten por el camino que el Señor nos ha trazado en la vida de Jesús; es decir, construir un mundo más humano. La parábola es una llamada de atención: «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora» (Mt 25,13). No debemos dejar que se apague la lámpara de la fe y del amor que ilumina todos nuestros actos.

Fray Francisco Martínez Fresneda, ofm [http://fresnedaofm.es/]

3. Contemplación

Preguntas del Examen final de Dios

          Un discípulo se acercó a su Maestro y le dijo: – Ando preocupado por el examen del juicio final, cuando comparezca ante Dios.

          El Maestro le contestó: – Piensa que…

Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas; te preguntará a cuánta gente llevaste.

Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa; te preguntará cuánta gente recibiste en ella.

Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario; te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.

Dios no te preguntará cuan alto era tu sueldo; te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.

Dios no te preguntará cuál era tu título; te preguntará si hiciste tu trabajo con  lo mejor de tu capacidad.

Dios no te preguntará cuántos amigos tenías; te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.

Dios no te preguntará en qué vecindario vivías; te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.

Dios no te preguntará el color de tu piel; te preguntará por la pureza de tu interior.

Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación; te llevará con amor a tu casa en el Cielo.

 Fray Francisco Arias Marcelo, ofm [San Francisco (Mérida)]

Agenda del Santuario

 

La Oficina de Información del Real Monasterio comunica que a la Misa de Peregrinos del domingo, 21 de agosto (12 de la mañana), acudirán muchos devotos de toda España a honrar a la Madre del Señor manifestada en Guadalupe y a ganar la Indulgencia Plenaria del Año Santo y del Jubileo de la Misericordia. La Comunidad franciscana desea a todos una agradable estancia entre nosotros, cargada de dones espirituales. Conviene, no obstante, que las peregrinaciones que deseen celebrar en la basílica o en la cripta del camarín,  reserven día y hora por correo electrónico: rmsmguadalupe@planalfa.es.

Horario de Misas en la Basílica de Guadalupe
  • Días laborables: 12:00 (Misa de Peregrinos) y 20:00.
  • Domingos y días de precepto: 11:00, 12:00 (Misa de Peregrinos), 13:00 y 20:00.
  1. Antes de la misa diaria de Peregrinos y de todas las misas de domingos y festivos encontrará confesores disponibles.
  2. Todos los días del año se reza el Ángelus o Regina Coeli, y media hora antes de la misa vespertina, el Rosario Mariano.
  3. Todos los jueves del curso pastoral, media hora antes de la misa vespertina, la Comunidad y los demás fieles tiene adoración eucarística y rezo de Vísperas.
El día 8 de septiembre se cerrará la Puerta del Perdón y el Año Santo Guadalupense

MUÉSTRANOS A JESÚS

El Arzobispo Primado ha dispuesto que la basílica de Guadalupe sea templo jubilar de la Misericordia

Misericordiosos como el Padre

Categoría : Lectio dominical
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